Hay creativos a los que las etiquetas se les quedan pequeñas, y Pablo Erroz lleva años demostrándolo con una trayectoria en la que el diseño nunca ha entendido demasiado de fronteras. La moda es uno de los terrenos naturales de este creativo multidisciplinar, pero nunca el único. Interiorismo, mobiliario, tecnología y dirección creativa forman parte de un universo que ahora llega hasta la cama de chic&basic junto al artista Luis Vidal.
Bajo el nombre de Anarchy in Bed, esta nueva colaboración funciona también como una declaración de intenciones bastante directa. Erroz aporta su experiencia con los tejidos y el diseño, mientras Vidal introduce el componente gráfico y artístico a través de una tipografía que convierte el mensaje en protagonista. El resultado son unos cojines exclusivos que conectan las habitaciones de los diferentes hoteles de chic&basic, trasladando a un objeto cotidiano esa actitud rebelde que la compañía lleva años incorporando a su identidad.
Hace unos meses, cuando os hablábamos de Hoose y de la particular manera en que chic&basic entiende la experiencia hotelera, ya resaltábamos que el arte y el diseño forman parte de una conversación mucho más amplia para la cadena de hoteles boutique. Entonces aparecían también los dos protagonistas de esta historia: Vidal, artista y director creativo de la marca, y Erroz, que participó en la campaña con la que celebraron sus veinte años. Ahora aquel diálogo toma una nueva forma y, literalmente, entra en la habitación.
Esa facilidad para moverse entre disciplinas encaja perfectamente con la trayectoria de Pablo, cuyo universo creativo lleva años materializándose a través de colaboraciones que van mucho más allá de la moda. Una misma visión puede convertirse en un look, ocupar un espacio o terminar sobre una cama sin perder coherencia por el camino, porque su manera de entender el diseño no consiste en acumular disciplinas, sino en adaptarse a contextos diferentes sin olvidar nunca algo fundamental: para quién se está creando.
Precisamente por eso, chic&basic parece un compañero de cama especialmente lógico. La compañía comparte esa visión abierta y funcional del diseño, escucha distintas voces creativas y se renueva constantemente sin sacrificar aquello que esperamos de un hotel. Por mucho que importe la estética, seguimos entrando en una habitación para descansar. Y en un momento en el que tener la agenda llena parece haberse convertido en sinónimo de éxito, encontrar tiempo para parar, escucharse y conectar con uno mismo quizá sea el verdadero lujo.
Entendido así, Anarchy in Bed acaba hablando de bastante más que de un simple cojín. Rebelarse contra la rutina también puede significar apagar el teléfono, cancelar algún plan y no sentirse culpable por hacerlo. Pablo Erroz, Luis Vidal y chic&basic convierten el descanso en parte del discurso creativo, recordándonos que diseño y funcionalidad pueden convivir perfectamente y que, a veces, no hacer absolutamente nada es también una forma de reivindicar nuestro tiempo.
