Sita Abellán no necesita mucha presentación: artista visual, productora, DJ, fundadora de la fiesta Outopia, diseñadora, modelo, estilista; ella es todo lo que quiere ser más allá de las etiquetas. Su determinación la ha convertido en un referente, y por eso, Cupra la ha invitado a formar parte de su nueva exposición, Own the Wheel, que se puede visitar en el Cupra City Garage Madrid del 11 al 14 de febrero.
Para la muestra, que reúne a otros seis artistas internacionales, Sita se ha inspirado en el ouroboros, un símbolo milenario que se remonta al antiguo Egipto y que todavía hoy destaca por su significado, una serpiente cerrada en círculo que se come a sí misma y que representa el ciclo de la vida, la eternidad, el renacer y el cambio constante. “El ouroboros no se rompe, se renueva”, comenta la artista sobre por qué lo ha elegido. “Y creo que nosotros también, cada vez que decidimos seguir adelante sin miedo al cambio”.
Porque Sita, igual que los demás artistas, entre los que se incluyen Extraweg, Six Dots, Waiting for Ideas, Billi Thanner, André Romão y Giulia Tavani (anGostura), partían de una premisa: reinventar el volante no solo como objeto, sino como símbolo de tomar el control de tu vida y elegir el camino por el que quieres ir. Justo para la inauguración de Own the Wheel en Madrid (la exposición visitará otros Cupra City Garages internacionales), nos sentamos brevemente con Sita Abellán para hablar de su pieza, la música que escucha en el coche y su road trip de ensueño.

Hola, Sita, un gusto hablar contigo. Para calentar motores y conocerte mejor, ¿qué es lo que más ilusión te hace del día de hoy?
Lo que más ilusión me hace siempre es no saber exactamente qué va a pasar. Me gusta empezar el día con esa sensación de apertura, de que algo puede sorprenderme. Hoy en concreto, compartir este proyecto y verlo dialogar con otras personas me motiva mucho.
Moda, música, arte; en tu práctica confluyen muchas disciplinas, y en todas pareces moverte como pez en el agua. ¿Cómo recuerdas tus primeros pasos en la escena creativa, y cómo valoras haber expandido tu universo con el tiempo?
Mis primeros pasos fueron muy intuitivos, casi sin pensar en etiquetas. Nunca vi la moda, la música o el arte como compartimentos separados, sino como distintos lenguajes para expresar lo mismo.
Con el tiempo he entendido que expandir mi universo no es dispersarme, sino profundizar desde distintos ángulos. Todo lo que hago nace del mismo lugar.
Con el tiempo he entendido que expandir mi universo no es dispersarme, sino profundizar desde distintos ángulos. Todo lo que hago nace del mismo lugar.
Expones en Own the Wheel, la nueva exposición del Cupra City Garage Madrid, donde reinterpretas el volante como símbolo de tomar el control. Cuéntanos más de la obra que presentas y cuál ha sido su proceso.
La pieza está inspirada en el ouroboros, una figura que me acompaña desde hace tiempo y que habla de transformación constante. No se trata de llegar a un destino perfecto, sino de avanzar, de renovarse. El proceso con Cupra fue muy inspirador porque me dieron libertad real para crear, para explorar ideas y tomar riesgos desde lo artístico. Fue un diálogo muy natural.
Esta exposición “reivindica la emoción de tomar el control y vivir el presente”. ¿Tú eres más de controlar o de fluir e ir viendo sobre la marcha?
Creo más en confiar. Own the Wheel no trata de controlar el destino, sino de atreverse a tomar el volante aquí y ahora, incluso sin tener todo resuelto. Para mí, fluir también es una forma de decisión.
Uno de los mensajes de la exposición es el de tomar las riendas de nuestras vidas y hacer con ellas lo que siempre hemos querido. Tú eres un claro ejemplo. ¿Qué te motiva a seguir adelante?
La curiosidad y la necesidad de seguir transformándome. El ouroboros no se rompe, se renueva. Y creo que nosotros también, cada vez que decidimos seguir adelante sin miedo al cambio.
“Me atrae mucho la idea de conducir como metáfora: tomar decisiones, elegir dirección, avanzar incluso cuando no tienes todo claro. Me parece un espacio muy íntimo.”
La pregunta es obligada: imagino que tienes carnet de conducir. ¿Qué sensaciones te ofrece estar al volante que no te dan otras actividades?
En realidad todavía no conduzco, pero es algo que me interesa aprender. Me atrae mucho la idea de conducir como metáfora: tomar decisiones, elegir dirección, avanzar incluso cuando no tienes todo claro. Me parece un espacio muy íntimo, muy presente, y siento que conecta mucho con el concepto de Own the Wheel. Más que la técnica, me interesa lo que representa.
Hay una relación intrínseca entre la conducción y la música. Ya que pinchas y produces, ¿qué playlists, canciones o álbumes suenan últimamente cuando vas en coche?
Depende mucho del momento. Últimamente escucho mucho a Bob Marley & The Wailers. Tiene algo muy atemporal, muy honesto. Es música que te acompaña sin imponerse, que te coloca en un estado mental tranquilo pero consciente.
El imaginario automovilístico ha sido fuente de inspiración para artistas de varias épocas y expresiones, desde las esculturas de John Chamberlain hasta el álbum Motomami de Rosalía o los vestidos de Selva Huygens. ¿De qué manera te nutre a ti este universo?
Me interesa la idea del movimiento, del diseño funcional que también es emocional. El coche no es solo un objeto, es una extensión de quién eres y de cómo te mueves por el mundo. Eso conecta mucho con mi forma de entender la creación.
Estuviste en la fiesta de inauguración del espacio a principios de 2024, y ahora vuelves como artista invitada. ¿Cómo valoras la aportación de Cupra City Garage Madrid al circuito artístico y cultural de la ciudad?
Creo que Cupra entiende y apoya el talento creativo y las artes de una forma muy genuina. No es solo un espacio, es un punto de encuentro donde pasan cosas. Eso es muy valioso para una ciudad como Madrid.
Para acabar, si tuvieras todo el tiempo del mundo, ¿hacia dónde pondrías rumbo para hacer tu road trip de ensueño?
Sin un destino cerrado. Me gustaría perderme, cambiar de rumbo si hace falta, dejar que el camino decida. Al final, lo importante nunca es llegar, sino lo que te transforma durante el viaje.



